Sueños de comadrona

Suenos_De_Seductor

No sé a ustedes que les parecerá pero a mí el título de esta entrada me lleva irremediablemente a la película de Woody Allen, sueños de seductor que se estrenó en Estados Unidos en el mes de mayo de 1972, y lo que son las casualidades de la vida, en esa misma fecha de mayo del  72 nació la protagonista de esta pequeña historia que les cuento hoy.

Nació soñando ser algún día comadrona, discurre su infancia  capitaneando una prole de hermanos, en un ajetreado vaivén geográfico  tocando  incluso las islas afortunadas y con un  breve suspiro del calor del desierto sahariano, la adolescencia le pasa rozando París entre el fondo sur y la plaza de la ventas, la universidad  desvía  sus sueños infantiles y la lleva al campus de Somosaguas para estudiar psicología … … hasta que descubre la fotografía que era su autentica vocación y a través de ella se reencuentra con los niños convirtiéndose en una virtuosa de la nueva corriente sleeping baby photo art; en los niños se desborda su caudal de cariño, en los suyos, en los de sus hermanos, en los de sus amigos y en los de sus clientes que con tanta paciencia retrata una y otra vez hasta conseguir la postura y el gesto que hará babear a sus abuelos; Woody Allen no consiguió emular a Humphrey Bogart por más consejos que éste le daba en sus apariciones, no consiguió ser un seductor, pero desde aquel 1972 en que irrumpió en la pantalla del cine por primera vez  nos seduce con sus películas en su cita anual, la niña soñadora no logró ser comadrona pero con su cámara de fotos les da una nueva vida a todos los bebés que pasan por sus manos.

3 bebés

Para la soñadora es este mensaje dedicado:  te deseo los atardeceres de Hopper,  la luz de Sorolla y las sombras de Belloto, la ternura de Tracy  Raver –tu admira maestra americana-, las manos de Vermeer,  la mirada de Cartier-Bresson, la magia de los objetos cotidianos de Chema Madoz –tu profesor-,  la audacia de Helmut Newton –que las desnudaba ya más mayorcitas-, el sol naciente y el imperio de los sentidos, la gracia divina y la razón pura. Da mucha pena que la medida del arte sea la cotización y que el arco iris sea gratis, que el sexo esté tarifado mientras que el amor lo regalamos, que la realidad sea lucrativa como un royalty y los sueños inútiles como las solapas de un camisón, por eso te deseo proyectos que se realicen, sueños que se cumplan y otros sueños que se queden sin cumplir, para que sigas soñando. Te deseo aire para respirar, alimentos para vivir, una casa acogedora, una familia que te sepa compartir, y un amigo que estará ahí siempre y lo sabes. Te deseo lo mejor que se me ha ocurrido ahora mismo, y deseo verlo personalmente, porque el amor tiene más ojos que los de llorar, porque tu queja más sonora ha sido siempre una sonrisa, por haber sido desde niña,  en tu interior,  una soñadora.

Sueños de un seductor (Play It Again, Sam) es una película basada en la obra de teatro homónima de Woody Allen y llevada a la pantalla por el cineasta Herbert Ross, a petición de Allen. En un tono de comedia y con buen ritmo, el espectador se adentra en la vida de este sujeto, que imagina a Humphrey Bogart dándole consejos para ser un seductor. Contiene referencias a muchas de las películas favoritas de Woody Allen, sobre todo a Casablanca cuyo final parodia y de la que toma el título original (Tócala otra vez, Sam). Les dejo aquí el vínculo para los que tengan tiempo y ganas de verla de nuevo.

Sueños de un seductor completa

Anuncios

2 comentarios en “Sueños de comadrona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s