Return  to order

No sé si les parecerá apropiado que tome prestado el nombre de este movimiento artístico europeo que siguió a la Gran Guerra, como rechazo a la extrema vanguardia del arte de los últimos años hasta 1918, tomando su inspiración en el arte tradicional en lugar de aquel. Lo hago, y vuelvo a pedir disculpas por la licencia, para resaltar los últimos acontecimientos políticos que se han sucedido en España en el día de ayer; sin entrar en valoraciones de una u otra ideología, que no tendrían cabida en la finalidad de este blog, sólo trato de asimilar con un juego de palabras, dos imágenes, separadas casi cien años en el tiempo, que tienen un cierto parecido físico y esconden algunos símbolos reveladores que dejo a la interpretación del lector. El pintor del retrato es el italiano Felice Casorati, con influencias simbolistas, seguidor de Gustave Klimt y deudor igualmente de Piero della Francesca. La fotografía es de una conocida activista política de la actualidad madrileña.

En paralelo a los acontecimientos políticos que sacudían Europa, la historia del arte sufrió un súbito cambio de dirección al final de la Primera Guerra Mundial.  Mientras el continente se recuperaba de la destrucción de la guerra, los artistas iniciaron un movimiento de recuperación de los ideales clásicos y la serenidad en respuesta a las convulsiones estéticas y teóricas de las vanguardias de principios del siglo XX. El lenguaje artístico dominante en las décadas de entreguerras supuso una alternativa a los caminos abiertos por aquellas. Se define ese cambio como una protesta contra el arte anterior a la Gran Guerra, que tuvo diferencias en los distintos países europeos: fue anticubista en Francia, antifuturista en Italia y antiexpresionista en Alemania. Dicho movimiento fue una reacción a la guerra, el cubismo fue abandonado incluso por sus creadores, Braque y Picasso, y el futurismo, que había elogiado la maquinaria, la violencia y la guerra, fue rechazada por la mayoría de sus seguidores. El restablecimiento del orden se asoció con un renacimiento del clasicismo y la pintura realista. Este cambio de dirección se refleja y se siente alentado por la revista “Valori Plastici” publicada en italiano y francés desde 1918 hasta 1922. El término “return to order”, se utilizaba para describir este renovado interés por la tradición y se dice que deriva de “Le rappel l’ordre”, un libro de ensayos del poeta y artista Jean Cocteau publicado en 1916.

alguien-con-quien-hablarY nada mejor para la ocasión que recomendarles este libro, no sólo a los políticos que a partir de mañana empezarán a hablar. Todos necesitamos que alguien nos acompañe, que esté cerca, que nos escuche, que nos diga. Pero alguien no es uno o una cualquiera, no nos es indiferente, y dar con él, con ella, resulta decisivo. Tal vez se trate más de una capacidad de atender, de escuchar, de estar abierto y dispuesto, no sólo a recibir, sino a entregarse, a darse. Y dejar hablar no es un simple gesto de permisividad, es un acto de reconocimiento. Exige crear condiciones, un territorio propicio, para la palabra ajena. De la amistad y el sexo, del placer, el deseo y el erotismo, de la mentira, el malentendido o el silencio, de la serenidad y la alegría nos habla Ángel Gabilondo, entre otros temas, dibujando un espacio de encuentro en el que la palabra es protagonista.

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