Las Marcelinas

las marcelinas

No podía dejar pasar la ocasión de lanzar un dardo envenenado ante el espectáculo al que estamos asistiendo en el teatro de la política actual, donde lo más importante, al parecer, es el reparto de cargos y prebendas. Recuerdo que, durante el curso de Estado Mayor, hace ya más de treinta años, uno de los alumnos invitados, un comandante perteneciente a un país suramericano, pidió permiso para ausentarse tres días y volar al otro lado del atlántico, cuando apenas quedaba una semana de clase; la explicación que dio fue que, en esos días, en el Cuerpo Armado al que pertenecía se hacía “el reparto”. Sigue leyendo