! Espectacularrrr ¡

Hace pocos días en una conversación sobre los adelantos en la tecnología y en la medicina que han aparecido en los tiempos modernos y tenemos la suerte de disfrutar en muchas ocasiones, al preguntar a alguien su parecer sobre los efectos de uno de esos inventos nuevos, contestó con una sola palabra: ¡espectacular!  Y me quedé con esa palabra tan sonora con ánimo de apropiármela, yo creía que eso de apropiarse de las palabras era solo una manía mía -en el fondo nos gusta copiar las cosas que nos causan alguna emoción-  pero últimamente me he encontrado con otras personas que lo hacen, que buscan, en la lectura, esas pepitas de oro y cuando encuentran alguna que les gusta, la recogen, la examinan, la comprueban y la guardan como un tesoro.

Bueno, a mí “espectacular” me suena a grito, el espectáculo tiene que producir impacto, admiración, sentimiento o cualquiera otra sensación diferente, y me suena a grito como a ustedes le sonará a “Grito” la próxima exposición temporal que nos va a regalar este otoño el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid en torno a Edward Munch, pintor y grabador noruego conocido popularmente sólo por esa obra que se ha convertido en un icono de la pintura, a pesar de que se trata de un  artista con una enorme producción de la que dan idea sus más de  28.000 obras, entre pinturas, arte gráfico y dibujos, y sus casi 15.000 objetos museísticos, una colección que el noruego cedió a su país y que a su muerte, en 1944, pasó a manos del museo. Sigue leyendo

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Asamblea en el Museo

La tarde del domingo empieza a cerrar el Paseo del Prado, cada vez menos coches, los castaños respiran  tranquilos, apenas unos viandantes pasan por delante del Palacio de Villahermosa, alguno se detiene ante el Museo.

-Ya no se puede entrar, la hora de visitas ha terminado – dice el vigilante ante el asombro del peatón que no pretendía entrar, sólo se había parado con curiosidad al ver como cerraban la cancela.

Salen los últimos rezagados, minutos más tarde, el personal del museo abandona el recinto una vez finalizadas  sus tareas, se apagan las luces, las dependencias se vacían, se conectan  las alarmas, el vestíbulo se calla, el silencio empieza a llenar las salas como el gas que se expande por todos los rincones cuando es liberado , … las nueve,…… las once….. Sigue leyendo