Asamblea en el Museo

La tarde del domingo empieza a cerrar el Paseo del Prado, cada vez menos coches, los castaños respiran  tranquilos, apenas unos viandantes pasan por delante del Palacio de Villahermosa, alguno se detiene ante el Museo.

-Ya no se puede entrar, la hora de visitas ha terminado – dice el vigilante ante el asombro del peatón que no pretendía entrar, sólo se había parado con curiosidad al ver como cerraban la cancela.

Salen los últimos rezagados, minutos más tarde, el personal del museo abandona el recinto una vez finalizadas  sus tareas, se apagan las luces, las dependencias se vacían, se conectan  las alarmas, el vestíbulo se calla, el silencio empieza a llenar las salas como el gas que se expande por todos los rincones cuando es liberado , … las nueve,…… las once….. Sigue leyendo

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