Las enaguas de Astarté

En anteriores entradas he manifestado una opinión más o menos explícita de que nos ha tocado vivir unos acontecimientos singulares que nos indican, a mi modo de ver, que estamos en la era de las mujeres. No estoy muy seguro de cómo deberíamos llamar a este período, porque la periodización es muy rigurosa y no quisiera desvirtuar las ideas que tengo sobre el asunto por una cuestión semántica. Ya saben ustedes que se conoce como periodización al campo de las ciencias sociales que trata de dividir la historia en distintos períodos que posean unos rasgos comunes entre sí, lo suficientemente importantes como para hacerlos cualitativamente distintos unos de otros. En historia, la periodización más amplia da períodos denominados edades, mientras que los denominados épocas designan divisiones más breves o locales. En el campo de geología se utiliza la expresión eras (eras geológicas), aunque también se habla de era como período histórico en el campo de la cronología. Cada una de ellas da origen a distintos calendarios; término que se aplica también a periodos dominados por un personaje histórico, un hecho o un proceso que se considera fundamental. La escala del tiempo geológico se divide en orden descendente de jerarquía de la siguiente manera: Eón, era, período, época y edad.

las 4  edades de la humanidad para la metamorfosis de ovidioNo hay un acuerdo universal sobre la periodización en Historia, aunque sí un consenso académico sobre los periodos de la Historia de la Civilización Occidental, basado en los términos acuñados por Cristóbal Cellarius (Edades Antigua, Media y Moderna), que pone al mundo clásico y su renacimiento como los hechos determinantes para la división; la acusación de eurocentrismo que se hace a tal periodización no debe impedir conocerla, por ser la más utilizada. Sigue leyendo

Anuncios

! Espectacularrrr ¡

Hace pocos días en una conversación sobre los adelantos en la tecnología y en la medicina que han aparecido en los tiempos modernos y tenemos la suerte de disfrutar en muchas ocasiones, al preguntar a alguien su parecer sobre los efectos de uno de esos inventos nuevos, contestó con una sola palabra: ¡espectacular!  Y me quedé con esa palabra tan sonora con ánimo de apropiármela, yo creía que eso de apropiarse de las palabras era solo una manía mía -en el fondo nos gusta copiar las cosas que nos causan alguna emoción-  pero últimamente me he encontrado con otras personas que lo hacen, que buscan, en la lectura, esas pepitas de oro y cuando encuentran alguna que les gusta, la recogen, la examinan, la comprueban y la guardan como un tesoro.

Bueno, a mí “espectacular” me suena a grito, el espectáculo tiene que producir impacto, admiración, sentimiento o cualquiera otra sensación diferente, y me suena a grito como a ustedes le sonará a “Grito” la próxima exposición temporal que nos va a regalar este otoño el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid en torno a Edward Munch, pintor y grabador noruego conocido popularmente sólo por esa obra que se ha convertido en un icono de la pintura, a pesar de que se trata de un  artista con una enorme producción de la que dan idea sus más de  28.000 obras, entre pinturas, arte gráfico y dibujos, y sus casi 15.000 objetos museísticos, una colección que el noruego cedió a su país y que a su muerte, en 1944, pasó a manos del museo. Sigue leyendo

Asamblea en el Museo

La tarde del domingo empieza a cerrar el Paseo del Prado, cada vez menos coches, los castaños respiran  tranquilos, apenas unos viandantes pasan por delante del Palacio de Villahermosa, alguno se detiene ante el Museo.

-Ya no se puede entrar, la hora de visitas ha terminado – dice el vigilante ante el asombro del peatón que no pretendía entrar, sólo se había parado con curiosidad al ver como cerraban la cancela.

Salen los últimos rezagados, minutos más tarde, el personal del museo abandona el recinto una vez finalizadas  sus tareas, se apagan las luces, las dependencias se vacían, se conectan  las alarmas, el vestíbulo se calla, el silencio empieza a llenar las salas como el gas que se expande por todos los rincones cuando es liberado , … las nueve,…… las once….. Sigue leyendo

Claudio de Lorena

Se preguntarán ustedes a qué se debe que traiga aquí a Claudio de Lorena, pintor francés del siglo XVII contemporáneo de Velázquez y de Poussin,  cuya especialidad indiscutible fue  el paisaje, de ambientación frecuentemente religiosa o mitológica, que  se convierte en un escenario ideal para la evocación de antiguas epopeyas, dramas históricos y fábulas mitológicas – aunque le daba poca importancia a la narración cuya única misión era  por lo general para dar título al cuadro-. Sigue leyendo

conciertos

a la 8 y media

Sólo para recordarles que este viernes 13 de marzo, en la sala La buena década  de la calle Santa Hortensia 14 de Madrid, muy cerca  de la parada de metro de Avenida de América, junto al edificio  Torres Blancas y al hotel Puerta de América, tendremos la oportunidad de ver en directo a una fabulosa banda de rock,  The 8 y ½  Band. Tengas la edad que tengas, si eres amante del rock esta es tu banda,………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………. bueno para los más reposados os propongo como alternativa ir a ver otro concierto, éste en el museo Thyssen,  el cuadro se llama Grupo de músicos y fue pintado en 1650 por  Jakob van Loo, hijo y padre de pintores muy influido en principio por Van Dick, autor de escenas galantes  de músicos, jóvenes muchachas y soldados,  a las que imprime el sello de “escenas de conversación”;  huyendo de Holanda por motivo de una reyerta, como tantos otros, acabó instalándose en  Paris. Y hablando de París y  de los músicos, como  ya estás en el museo, también puedes acercarte a contemplar el cuadro de Antoine Watteau  llamado Pierrot contento pintado en 1712, uno de los favoritos del Barón Thyssen,  se trata de la escena de una fiesta galante que recuerda las escenas extraídas de la Commedia dell’arte, un mundo que Watteau conoció en París gracias a su maestro Claude Guillot. En una atmósfera mágica, Pierrot sentado en el centro de la composición aparece rodeado de dos hombres y dos mujeres, una de ellas tocando la guitarra, el cuadro original fue recortado y en él, dos personajes, Scaramouche y Arlequín, asomaban sus cabezas entre los árboles para observar al grupo.

503THYSSEN- 432.

En resumen escuchar rock o contemplar la música en unos cuadros, de la sinestesia hablaremos en otra ocasión.

impresionismo americano

Impresionismo americano, organizada por el museé des impressionnismes Giverny y la Terra Foundation for American Art en colaboración con las National Galleries of Scotland y el Museo Thyssen-Bornemisza, presenta las experiencias de los pintores americanos en París, Londres o Giverny, y el desarrollo del impresionismo en los Estados Unidos hasta el cambio de siglo a través de artistas como William Merritt Chase, Childe Hassam, Theodore Robinson o John Henry Twachtman.

impresionismo americano

En 1886 la primera gran exposición de arte impresionista francés abrió sus puertas en Nueva York. Desde la década anterior, algunos artistas expatriados como Mary Cassatt, John Singer Sargent o James McNeill Whistler habían contribuido a la difusión de las nuevas tendencias al otro lado del Atlántico, pero la muestra, organizada por Durand-Ruel, permitió a los jóvenes pintores americanos familiarizarse con la pincelada suelta, las sombras coloreadas, y la nueva temática que presentaban estas obras. Algunos de ellos viajarían a Europa para ampliar sus conocimientos sobre este fenómeno artístico, que luego adaptarían al gusto norteamericano.

 

???????????????????????????????

???????????????????????????????

 

La exposición es interesante y  plantea con acierto el fenómeno del vínculo transatlántico que tanto se ha empleado en la fraseología política y que podíamos resumir en  otro de los grandes tópicos del momento “unidos en la diversidad”.  Se ponen de manifiesto  las relaciones personales entre los pintores, sirva como anécdota visual la presentación en la muestra de dos cuadros uno junto a  otro que representan, el primero de ellos,  una escena en que Monet está pintando un lienzo “au plein air” y es  obra de Sargent y el otro que es precisamente el lienzo que pintaba Monet.  Se destaca igualmente el gran  esfuerzo de  adaptación que hacen los americanos para asimilar el impresionismo y acomodarlo a su consumo interno,  y al final se entiende bien porqué Sorolla gustó y vendió tanto en América en comparación con los resultados, peores sin duda,  obtenidos anteriormente en  Londres sobre todo y en París,…. tenía el terreno abonado.