Diálogo en el diálogo

Al llegar a Madrid, en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas, me encuentro con otra de esas manifestaciones tan propias de la postmodernidad:  el cine dentro del cine, el cuadro dentro del cuadro, y en este caso el diálogo dentro del diálogo, se ve que el mensaje del presidente del gobierno ha llegado a todos los ámbitos de la sociedad. Manolo Valdés y Mario Vargas Llosa hablan entre ellos y sus obras lo hacen con los pasajeros que atraviesan el gran vestíbulo, bueno principalmente con las pasajeras que son más perspicaces.

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Cicatriz en la mirada

el silencio en la posmodernidadSi hay un producto que gana al sexo como el más vendido de la historia es el conjunto completo de sucedáneos, la infinita variedad de lenitivos de la verdad que compramos en todas sus formas. Lo saben los políticos, los sacerdotes, los curanderos, los dueños de los casinos y los publicistas. Los humanos queremos vivir en la mentira, refugiarnos entre sus cálidas paredes edificadas sobre arena, y somos capaces de matar para evitar que nos saquen de la protección que nos ofrecen. Pagamos por la esperanza de obtener libertad, vida eterna, remedio contra el cáncer, tres cerezas en la máquina tragaperras y abdominales perfectos —¡sin esfuerzo, con solo cinco minutos al día! —. Cuando caen las lluvias, se precipitan los torrentes y soplan los vientos que derrumban la mentira, entonces… nos buscamos otra. Reflexionar sobre tu pareja en la soledad de madrugada tras un día emocionalmente extenuante es parecido a echar pedazos de carne ensangrentada en un agua infestada de pirañas. Los pequeños gestos y los detalles minúsculos que desechas en el día a día se colocan bajo el microscopio y se engrandecen. Una mirada de fastidio se vuelve de desprecio, un comentario amable se interpreta manipulador, una buena intención se transforma en cálculo, el piropo se torna en adulación. Lo ordinario se vuelve obstáculo, como un cajón que sobresale y no hay manera de volver a colocarlo de nuevo. Lástima que el mal se haga todo junto y el bien se administre de a poco.  Sigue leyendo